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El caso Galindez de Manuel de Dios Unanue

Una de las cosas que más me gusta de hospedarme en mis viajes en hostales y albergues es la posibilidad de compartir e intercambiar libros. Estos establecimientos suelen contar con un espacio donde uno puede practicar el bookcrossing, es decir, dejar el libro que traías una vez lo has acabado y coger otro en su lugar. A parte de ser una medida muy eficaz contra la crisis, el bookcrossing te permite descubrir libros que muchas veces nunca hubieras comprado o notado que existieran, ampliando así la gama de tus gustos y conocimiento. Mi viaje a China me ha dejado, entre otras cosas, otros tres libros de los cual vamos a hablar en este y los dos siguientes posts. El primero de los libros que me encontré en el viaje fue El caso Galíndez. Los vascos en los servicios de inteligencia de EEUU, del periodista Manuel de Dios Unanue. Este libro, aparte de analizar un crimen escurridizo y extraño que sucedió en los años 50 en Estados Unidos, es también una forma de conocer más a fondo la figura de J. E. Hoover, director del FBI y personaje de moda ahora gracias a la última peli de di Caprio.

Pero antes de hablar del libro tenemos que hablar de su escritor, tristemente asesinado y bajo circunstancias un tanto extrañas. Unanue fue uno de esos periodistas de verdad. En vez de ser cortesano en un congreso al abrigo de políticos y más interesado en pontificar que en informar, se dedicaba a investigar temas en profundidad para destapar historias al público que habían pasado inadvertidas o que se habían contaminado de forma deliberada. Cubano de nacimiento (y de ascendencia vasca) Unanue marchó al exilio por diferencias con la dictadura cubana. En Estados Unidos, donde residía, también entró en conflicto con los exiliados de Miami que no aceptaban la solventación del conflicto de forma hablada. Mientras investigaba las conexiones de los cárteles de la droga con las autoridades estadounidenses fue asesinado a sangre fría. La versión oficial fue que los capos de la droga querían su cabeza en una bandeja de plata y así silenciar de forma definitiva al incómodo escritor. La versión conspirativa sostiene, sin embargo, que eran los propios servicios de inteligencia estadounidenses los que no estaban interesados en que se conociera esta historia y que decidieron poner fin a la vida del periodista. Sea cual sea la verdad, de lo que no cabe ninguna duda, es que Unanue fue un gran periodista y que este volumen da muestra de ello.

«Un crimen que pretendió ser perfecto, descifrado con una minuciosidad extraordinaria por el autor, que como buen criminólogo recurre a las técnicas policíacas más tradicionales para desenmascarar a los culpables y a sus aliados.»

Así define el libro en el prólogo Fernando Moreno y la verdad es que las palabras son muy acertadas. Aquí no hay sitio para la literatura ni para interpretaciones peregrinas. Si hay una palabra que define al libro es rigurosidad, no hay cabos que se dejan sin atar. Pero la forma en la que narra el caso Unanue contribuye a la excitación del lector. No sólo nos cuenta el crimen de forma cronológica, sino también su investigación. De tal forma que poco a poco vamos avanzando en el conocimiento de los hechos, como si de una novela negra se tratara, cuyo final nos trae por fin la última pieza del rompecabezas y así llegar a conocer qué paso exactamente durante las últimas horas de vida de Galíndez. Pero… ¿quién es este Galíndez?

Jesús Galíndez fue un nacionalista que llegó a ser delegado del gobierno vasco en el exilio en Nueva York. También fue un profesor universitario y azote del caciquismo imperante en aquellos años en Latinoamérica, en especial contra el “benefactor” de la República Dominicana Leónidas Trujillo. Precisamente justo cuando trabajaba en su tesis en contra de Trujillo, una noche de 1956, Galíndez desapareció de la faz de la tierra sin dejar rastro. Tras unos días de incertidumbre se abre una investigación policial que poco a poco chocará por un lado con la falta de pruebas y por otro con trabas y engaños enviados desde diferentes esferas. Al final es Hoover, el entonces director del FBI, el que encomienda a sus chicos una investigación secreta y exhaustiva con el fin de esclarecer los últimos momentos de vida de Galíndez. ¿Por qué?

Pues porque Galíndez no era sólo un el delegado del gobierno vasco en el exilio. También era un informador del FBI. Y muy valioso para él. Galíndez llevaba mucho tiempo, incluso antes de llegar a Estados Unidos, informando no sólo al FBI sino también a la CIA, tanto del régimen fascista del general Franco como de emigrantes de España y otros países exiliados por cuestiones políticas en Estados Unidos. No hay que olvidar que estamos en plena caza de brujas y que el propio Hoover no aguantaba cualquier cosa que oliera simplemente a simpatizante con el ideario comunista. Galíndez en principio quería facilitar información sólo del régimen de Franco, al que intentaba boicotear diplomáticamente, pero no tuvo muchos escrúpulos facilitando información de propios compañeros a cambio de un buen fajo de dinero al mes.

El libro es, por tanto, una descripción de un tiempo no tan lejano donde la realpolitik se impone frente a las ideas y la ética. La postura ambivalente de Estados Unidos con dictaduras militares en Latinoamérica, la posición del PNV durante la guerra fría, el caso del propio Galíndez dando una de cal y otras de arena, agentes de seguridad traicionando incluso a las agencias de inteligencia y al país al que pertenecen… Un mural estremecedor. Por cierto, el subtítulo del libro (Los vascos en los servicios de inteligencia de EEUU) es más para justificar la publicación en la editorial (Txalaparta, editorial que no conocía especializada en libros sobre el País Vasco) que realidad. Al final hay un capítulo donde se habla un poco más de este tema pero el centro del libro es el esclarecimiento, basándose en los datos de investigación, del caso Galíndez y qué papel jugaron los demás agentes de la trama.

Investigando acerca de este libro me encontré con una grata sorpresa. El gran Manuel Vázquez Montalbán hizo una novela basándose en esta historia que más tarde fue llevada al cine. A continuación os dejo el tráiler de la peli. Ya sea a través del libro, la novela o la peli recomiendo encarecidamente que leáis sobre esta interesantísima historia y que nos pone en alerta acerca de los excesos de poder contra los que nada pueden hacer los ciudadanos.

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