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Querétaro, el México colonial

Muchas son las ciudades mexicanas que aún guardan el éspíritu más colonial del siglo XIX, pero desde luego , puede ser Querétaro el lugar donde la magia de lo antiguo reviva con más fuerza que en ningún sitio.

La ciudad , ubicada en el altiplano, rezuma aires místicos, a tenor de las numerosas iglesias y conventos asentados en su casco histórico.

Sorprende Santa Rosa de Viterbo, donde la luz solar, matizada por los ventanales, incide sobre sus retablos recubiertos de pan de oro, transfigurando por momentos las imágenes talladas en escenas vivientes del barroco.

Hechos parecidos transmite San Agustín, donde un cronista, impresionado por la pureza de las líneas arquitectónicas, la decoración de la cúpula y la proliferación de detalles en el claustro escribiría: “El edificio tiene la seguridad de un puente que une lo finito y lo infinito… La combinación de dibujos y filigranas, se hace sutil, como una voluta perfumada de incienso”.

Todo resplandece en Querétaro. Visitarla es como ojear un tratado histórico plagado de leyendas y hechos. Entre los escenarios más conocidos sobresale la casa del Corregidor, sede de reuniones independentistas, el cerro de las Campanas, donde fue fusilado el emperador Maximiliano y la casa de los Zacatecana, relacionada con amores siniestros.

En fin, un lugar donde saborear la historia a la vez que disfrutar del caracter de su gente y la belleza de sus paisajes.

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La ciudad de Machu Picchu, una visita imprescindible

Una de las nuevas maravillas del mundo, Machu Picchu, es un lugar donde nadie debería dejar de ir. Situada en la vertiente oriental de los Andes, se encuentra a unos 130 km de la ciudad de Cuzco.

La ciudad del esplendor inca, nos ofrece su verdor y la historia de tantos años ahí acumulada, de una civilización que avanzó hasta límites impresionantes.

La antigua calzada que unía Curzco con Machu Picchu se recorre hoy en día en trekkings. El trrayecto se realiza entre espléndidas vistas. Pero cuidado por que el sendero inca no puede recorrerse por cuenta propia, sino que es preciso contratar guías y porteadores.

Tambíen hay trenes que realizan el recorrido entre Cuzco y Aguas Calientes (el último pueblo antes de llegar al famoso santuario). Otra forma de llegar a esta obra maestra de la ingeniería y la arquitectura es en coche, que permite moverse libremente y recorrer los maravillosos pueblecitos que saltean el Valle Sagrado Inca.

Además, el 24 de junio se celebra en Sacsayhuamán el Inti Raymi, una de las conmemoraciones tradicionales más famosas. A las once de la mañana, extranjeros y lugareños acuden a las ruinas incas para presenciar una representación teatral, donde cerca de un millar de actores rememoran el culto sagrado de los incas a su dios Sol.

El momento culminante se produce cuando el Inca (así se conoce al jefe de la tribu) arranca el corazón de una llama que ofrece como sacrificio al Inti (por supuesto, hoy el corazón es de trapo).

Experiencias únicas, tanto culturales como desprendidas de la comunión con la naturaleza del Valle Sagrado Inca.

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El Mercado de San Miguel, lugar para sibaritas

El centenario Mercado de San MIguel, situado junto a la Plaza Mayor de Madrid, que fue durante casi un siglo un lugar para hacer la compra tradicional, está de nuevo en marcha tras seis años de obras, transformado ahora en un comercio para los fans de las delicatessen.

Definido como el “mercado del siglo XXI”, fue inaugurado por primera vez en mayo de 1916 y está declarado Bien de Interés Cultural. Es el único centro de sus características de Madrid que conserva su estructura de hierro.

Lo que antaño fue un mercado popular para comprar productos de primera necesidad, se ha transformado en un espacio de 1.500 metros cuadrados y 34 puestos donde se pueden adquirir productos españoles y extranjeros para gourmets, tomarse el típico vermut de grifo , compara vino a granel o llevarse a casa el pan recién hecho y la comida preparada por Lhardy, uno de los restaurantes con más solera de la capital.

Un mercado donde se puede adquirir pescado recién llegado de Galicia, jamones de Guijuelo, carne francesa, productos exóticos, vino de Jerez y dulces elaborados por los más típicos hornos madrileños, además de poder hacer degustaciones de cervezas, cavas y vermús acompañados de exquisitas raciones.

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Descubre las tierras de Castilla

“Ancha es Castilla” dice el dicho, y habría que añadir que, a veces, desconocida. Lo que propicia que esconda fantásticos territorios en los que la naturaleza reina en todo su esplendor, la historia se aparece fresca y los placeres de la mesa no le vana la zaga a los que el paisaje da a los ojos.-

Sucede con las comarcas zamoranas de Tierra de Campos, Tierras del Pan y TIerras del Norte del Duero. Allí se ha puesto en marcha un programa turístico: “Descubre…” que incluye actividades como rutas en bicicleta guiadas por GPS, elaboración de pan, observación de aves, senderismo, piragüismo, visita a granjas, realización de objetos de barro o convivencia con un pastor.

Todas las actividades son gratuitas y además, se facilita a los usuarios el material que necesiten si no disponen de él: receptores GPS, bicicletas, prismáticos…

En total, son 70 núcleos de población los que se ubican en estas tierras , que esconden tesoros monumentales como el monasterio cisterciense de Granja de Moreruela, y naturales, como las lagunas de Villafáfila.

Todas estas maravillas, unidas a las tradiciones de la zona, permiten realizar multitud de actividades culturales, de turismo activo, tradicionales o de educación ambiental como rutas y visitas a monumentos, observatorio astronómico, rally fotográfico, observación de la flora y la fauna… entre otras muchas.

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Playa de Bolonia, la ecología en el Sur

Probablemente una de las playas más limpias y ecológicas del Sur de España, la Playa de Bolonia se encuentra situada a pocos minutos de la capital del viento, Tarifa.

De blanca y finísima arena, la playa de Bolonia invita a perderse en todos los sentidos. Se encuentra orientada a Marruecos y en los días de claridad se ve perfectamente la costa africana. Por la noche, las luces del Faro de Tárger y el Faro de Espartel se ven con una nitidez asombrosa.

La Playa de Bolonia se encuentra abierta a todo el mundo que desee apaciguar el calor en sus aguas azules, o dar un paseo durante sus impresionantes puestas de sol.

Una playa ideal tanto para ir con los niños como para mayores, además de ser compatible también con un tipo de turismo mas activo, encontrándose la posibilidad de visitar el cercano yacimiento romano de Baelo Claudia, una de las ciudades más importantes del siglo II d.c.

Sólo una petición: ser tan respetuosos con el medio ambiente como lo lleva siendo todo aquel que ya ha pasado por allí. Poder seguir conservando playas tan especiales como ésta y muchas otras que se encuentran a su alrededor, de carácter casi virgen

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Los aprendices de brujo de Lisa Abend

Muchas veces en España sucede que uno, pese a ser una gran genio, tiende a ser desdeñado por sus propios compatriotas. Delante de un extranjero se nos llena la boca de su valía y no dudamos en colgarnos sus medallas (pues ya que compartimos pasaporte tenemos derecho a hacerlo). Sin embargo, en discusiones con otro español, no dudamos en poner a la misma persona a la altura del betún. La envidia, el deporte nacional, suele estar detrás de este curioso comportamiento. Da igual que la persona sea un deportista de élite como Ballesteros, un juez magistral como Garzón o un artista universal como Almodóvar. El reconocimiento en nuestro país cuesta conseguirlo y a veces la mejor forma de conseguirlo es muriéndose. Hoy vamos a hablar de una de estas personas que si bien goza de una alta reputación muchas veces es desdeñado incluso por sus propios colegas: el cocinero Ferran Adrià. Y lo vamos a hacer a través de los ojos de Lisa Abend y su libro Los aprendices de brujo (o, según algunas ediciones, de hechicero).

Abend es una periodista afincada desde hace un tiempo en Madrid. Es la corresponsal de la revista Times en nuestro país. En los últimos años hemos aparecido mucho en la prensa internacional, y no precisamente por motivos culinarios, por lo que Abend, a parte de seguir los pasos de Adrià, ha tenido bastante trabajo (irónicamente) gracias a nuestro país. No es la primera vez que escribe sobre gastronomía. Sus artículos sobre este tema han sido recogidos en una multitud de medios, desde The New York Times a revistas gastronómicas americanas. The Sorcerer’s Apprentices, título original del libro que hoy nos traemos entre manos, es el primero que ha publicado esta periodista (previamente profesora de Historia Española).

«Recordad, dice alzando su dedo índice a la altura de entre sus cejas en un gesto que pronto se convertirá en familiar, las recetas no es lo más importante que vais a llevaros de aquí. Lo que debéis de aprehender es el espíritu de el Bulli».

Los aprendices de brujo tiene un subtítulo muy importante: Una temporada en el Bulli. Esto fue, precisamente, lo que hizo Abend, pasar una temporada en el Bulli. Pero el motivo de su visita primordial no era hacer un diario sobre Ferran Adrià y sus genialidades. Cada año llegan (o mejor dicho llegaban) a el Bulli un grupo de aprendices a trabajar en el restaurante a cambio, solamente, de alojamiento y una comida. La pugna por ser uno de estos aprendices es mortal por lo que hay un complejo proceso de selección basándose en el CV que envían al restaurante. Uno de estos aprendices, por conseguir unas prácticas en el restaurante de Adrià, llegó a acampar a las puertas de la casa del famosos chef conmoviendo a la esposa de Adrià por su pasión culinaria. Abend analiza los motivos de cada uno para embarcarse en esa aventura siendo, algunos de ellos ya, cocineros profesionales que podrían vivir bastante bien gracias a sueldos generosos en otros resturantes con estrellas Michelin.

Los capítulos están divididos en meses, cubriendo así la totalidad de la temporada. En cada mes Abend no sólo nos va contando lo que sucede en el restaurante (preparación de los aprendices, apertura del restaurante, elaboración de nuevos platos, etc) sino que cada mes se centra en uno de estos aprendices, contándonos su historia pasada y su evolución e impresiones del restaurante donde han tenido el honor de ser seleccionados para trabajar. No todos los que empiezan consiguen acabar. Las labores que les son encomendadas son, para algunos, una pérdida de tiempo y deciden coger sus maletas e irse. Para algunos es una desilusión, ya que pensaban que iban a pasarse todo el día con Adrià haciendo experimentos en su laboratorio. Sin embargo el Bulli no sólo fue el mejor restaurante del mundo durante muchos años. Era también una escuela de altos cocineros. Y estos cocineros no se forjan a través de recetas sino de actitud en su trabajo. Eso es precisamente lo que Adrià busca que aprendan. el Bulli, como restaurante, ya no existe. Sin embargo su espíritu se mantiene a través de los múltiples discípulos que ha engendrado y que llevarán lo que han aprendido a todos los rincones del mundo.

La elección de la autora me parece una idea muy inteligente. Desconozco cómo surgió el proyecto y quién lo propuso a quién. Pero si hubiera sido un autor español en seguida se podría haber acusado a Adrià y al libro de promoción patriótica sinsentido y chauvinista. Al ser una autora extranjera todo lo que se narra en el libro tiene un cierta patina de neutralidad. Adrià es un genio pero es también humano. Y Abend no duda en describir esa faceta suya con detalles personales que otros habrían vetado porque les afea el retrato. Adrià quería que quedase documentada el día a día en el Bulli tal y como sucedía, con sus luces y sus sombras. Y el foco no es él, no es un libro para su mayor gloria. Quiere que se narre el proceso creativo y desde el punto de vista del aprendiz.

El 2009 fue una temporada determinante en el Bulli por muchos motivos. Fue la temporada en la cual se decidió que el restaurante cerraría sus puertas para refundarse (y así arranca el libro). Fue la temporada donde se modificó la duración de la misma adentrándose por primera vez en el otoño y pudiendo así jugar con nuevos ingredientes de temporada. Y fue también el año en que Santamaría lanzó un durísimo ataque velado en contra de Adrià en el cual llegaba a cuestionar incluso que los métodos que se usaban en la cocina molecular fueran aceptables desde un punto de vista sanitario. Todo esto y mucho más aparece descrito en el libro de Abend. Un libro que explica por qué el Bulli fue el mejor restaurante del mundo, cuál es el impacto en las vidas que tuvo en los que pasaron por allí y por qué su espíritu aún sigue vivo.

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Las cosas que no nos dijimos de Marc Levy

Hay un famoso proverbio chino que dice que hay tres cosas en la vida que nunca vuelven atrás: la palabra dicha, la flecha lanzada y la oportunidad perdida. La vida acontece en directo, no tenemos tiempo de ensayar, y a veces acertamos y otras nos equivocamos. De los aciertos no solemos acordarnos. Pero sí de los errores. Además, muchas veces nos torturamos pasándonos la película una y otra vez de nuestros fallos mientras pensamos eso de “ay, si tuviera otra oportunidad…”. Pues bien, hoy vamos a hablar de una novela de Marc Levy, el famoso autor francés, que precisamente trata sobre ese tema y cuyo título revelador ya anticipa al lector por donde van a ir los tiros: Las cosas que no nos dijimos.

Levy (Boulogne-Billancourt, 1961) es uno de los escritores más famoso del mundo y en su país es el escritor mas leído. Seamos sinceros, sus libros no son una gran innovación desde el punto de vista literario. Pero son bestsellers decentes, bien escritos y que atrapan el interés del lector. Levy tardó en llegar al mundo de la escritura, publicó su primera novela con casi 40 años, pero su entrada fue por la puerta grande. Su primera novela Et si c’était vrai (Ojalá fuera cierto) se convirtió en seguida en todo un bombazo llevándose incluso al cine. Las cosas que no nos dijimos fue publicada en 2008. Su última novela lleva por título La primera noche.

«Movida por la rabia, dio media vuelta y cruzó la habitación, decidida ahora a comprobar que el presentimiento que la embargaba era acertado».

Julia se encuentra en la cima del mundo. En el plano profesional es una trabajadora respetada y con éxito dentro del mundo de la animación. En el personal está justo a punto de casarse. Sin embargo todo está a punto de cambiar. A pocos días de la boda Julia recibe una llamada que le comunica que su padre ha fallecido en uno de sus viajes de trabajo. Su cuerpo pronto será repatriado y el funeral tendrá lugar justo el día en que estaba programada la boda, que tendrá lógicamente que cancelarse. Al día siguiente del entierro Julia recibe en su casa un paquete bastante peculiar, casi una broma macabra de su padre, que hará que se embarque en un viaje muy peculiar donde redescubrirá su propio pasado y la relación con su progenitor.

Y digo redescubrirá porque en el momento de arranque de la novela Julia y su padre prácticamente no hablan. Y es ahí donde el título de la novela cobra su verdadero significado. Julia busca en la novela la figura de su padre porque no la tuvo durante su infancia, centrado en su vida laboral sin hacer el más mínimo caso a su hija. O así lo percibe porque según su padre las cosas con diferentes. La culpa de que la relación entre ambos no sea buena es cuanto menos compartida. La distancia e incomunicación entre ambos no puede ser mediada por la madre que lleva ya varios años muerta (incluso los años previos a su muerte el Alzheimer la había dejado en otro mundo, aumentando así más la distancia entre ambos). Las relaciones disfuncionales se expanden también hacia el futuro pues Julia mantiene un relación bastante curiosa con su próximo marido.

Con la única persona con la que Julia consigue mantener una relación normal de confidencialidad es con su amigo Stanley, un anticuario de Nueva York. Ambos se conocieron en un momento en los cuales no estaban pasando por un buen momento y desde entonces forjaron una relación sincera donde se pueden decir de todo pensando en el bien del otro. De hecho el personaje de Stanley sirve muchas veces como contrapunto cómico para relajar la tensión a la que está sometida Julia desde el arranque de la novela.

No es la primera vez que Levy recurre a la relación entre vivos y muertos en su escritura. En su primera novela Levy habla de una mujer que, de nuevo, se encuentra en un buen momento personal que se ve interrrumpido por un terrible accidente de tráfico. Su cuerpo se queda en el hospital con un diagnóstico de muerte cerebral y constantes estables. Sin embargo, su espíritu se ha separado de su cuerpo y entra en contacto con un arquitecto, la única persona que puede verla.

Podemos decir que Las cosas que no nos dijimos no llega al nivel de Ojalá fuera cierto, pero Levy sigue explotando con éxito el tema de la muerte y el impacto que trae a las personas que se encuentran alrededor. No hay nada tan cierto en la vida como la muerte. Sin embargo, muchas veces preferimos mirar para otro lado y crearnos murallas para evitar confrontar esa verdad. La consecuencia directa es que cuando la muerte acaba llegando a nuestro huerto, como dice el poeta, pues esas murallas donde nos refugiamos se caen como castillos de naipes. Y, ya tarde, queremos tener otra oportunidad para decir esas cosas que nunca dijimos.

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Literatura

El caso Galindez de Manuel de Dios Unanue

Una de las cosas que más me gusta de hospedarme en mis viajes en hostales y albergues es la posibilidad de compartir e intercambiar libros. Estos establecimientos suelen contar con un espacio donde uno puede practicar el bookcrossing, es decir, dejar el libro que traías una vez lo has acabado y coger otro en su lugar. A parte de ser una medida muy eficaz contra la crisis, el bookcrossing te permite descubrir libros que muchas veces nunca hubieras comprado o notado que existieran, ampliando así la gama de tus gustos y conocimiento. Mi viaje a China me ha dejado, entre otras cosas, otros tres libros de los cual vamos a hablar en este y los dos siguientes posts. El primero de los libros que me encontré en el viaje fue El caso Galíndez. Los vascos en los servicios de inteligencia de EEUU, del periodista Manuel de Dios Unanue. Este libro, aparte de analizar un crimen escurridizo y extraño que sucedió en los años 50 en Estados Unidos, es también una forma de conocer más a fondo la figura de J. E. Hoover, director del FBI y personaje de moda ahora gracias a la última peli de di Caprio.

Pero antes de hablar del libro tenemos que hablar de su escritor, tristemente asesinado y bajo circunstancias un tanto extrañas. Unanue fue uno de esos periodistas de verdad. En vez de ser cortesano en un congreso al abrigo de políticos y más interesado en pontificar que en informar, se dedicaba a investigar temas en profundidad para destapar historias al público que habían pasado inadvertidas o que se habían contaminado de forma deliberada. Cubano de nacimiento (y de ascendencia vasca) Unanue marchó al exilio por diferencias con la dictadura cubana. En Estados Unidos, donde residía, también entró en conflicto con los exiliados de Miami que no aceptaban la solventación del conflicto de forma hablada. Mientras investigaba las conexiones de los cárteles de la droga con las autoridades estadounidenses fue asesinado a sangre fría. La versión oficial fue que los capos de la droga querían su cabeza en una bandeja de plata y así silenciar de forma definitiva al incómodo escritor. La versión conspirativa sostiene, sin embargo, que eran los propios servicios de inteligencia estadounidenses los que no estaban interesados en que se conociera esta historia y que decidieron poner fin a la vida del periodista. Sea cual sea la verdad, de lo que no cabe ninguna duda, es que Unanue fue un gran periodista y que este volumen da muestra de ello.

«Un crimen que pretendió ser perfecto, descifrado con una minuciosidad extraordinaria por el autor, que como buen criminólogo recurre a las técnicas policíacas más tradicionales para desenmascarar a los culpables y a sus aliados.»

Así define el libro en el prólogo Fernando Moreno y la verdad es que las palabras son muy acertadas. Aquí no hay sitio para la literatura ni para interpretaciones peregrinas. Si hay una palabra que define al libro es rigurosidad, no hay cabos que se dejan sin atar. Pero la forma en la que narra el caso Unanue contribuye a la excitación del lector. No sólo nos cuenta el crimen de forma cronológica, sino también su investigación. De tal forma que poco a poco vamos avanzando en el conocimiento de los hechos, como si de una novela negra se tratara, cuyo final nos trae por fin la última pieza del rompecabezas y así llegar a conocer qué paso exactamente durante las últimas horas de vida de Galíndez. Pero… ¿quién es este Galíndez?

Jesús Galíndez fue un nacionalista que llegó a ser delegado del gobierno vasco en el exilio en Nueva York. También fue un profesor universitario y azote del caciquismo imperante en aquellos años en Latinoamérica, en especial contra el “benefactor” de la República Dominicana Leónidas Trujillo. Precisamente justo cuando trabajaba en su tesis en contra de Trujillo, una noche de 1956, Galíndez desapareció de la faz de la tierra sin dejar rastro. Tras unos días de incertidumbre se abre una investigación policial que poco a poco chocará por un lado con la falta de pruebas y por otro con trabas y engaños enviados desde diferentes esferas. Al final es Hoover, el entonces director del FBI, el que encomienda a sus chicos una investigación secreta y exhaustiva con el fin de esclarecer los últimos momentos de vida de Galíndez. ¿Por qué?

Pues porque Galíndez no era sólo un el delegado del gobierno vasco en el exilio. También era un informador del FBI. Y muy valioso para él. Galíndez llevaba mucho tiempo, incluso antes de llegar a Estados Unidos, informando no sólo al FBI sino también a la CIA, tanto del régimen fascista del general Franco como de emigrantes de España y otros países exiliados por cuestiones políticas en Estados Unidos. No hay que olvidar que estamos en plena caza de brujas y que el propio Hoover no aguantaba cualquier cosa que oliera simplemente a simpatizante con el ideario comunista. Galíndez en principio quería facilitar información sólo del régimen de Franco, al que intentaba boicotear diplomáticamente, pero no tuvo muchos escrúpulos facilitando información de propios compañeros a cambio de un buen fajo de dinero al mes.

El libro es, por tanto, una descripción de un tiempo no tan lejano donde la realpolitik se impone frente a las ideas y la ética. La postura ambivalente de Estados Unidos con dictaduras militares en Latinoamérica, la posición del PNV durante la guerra fría, el caso del propio Galíndez dando una de cal y otras de arena, agentes de seguridad traicionando incluso a las agencias de inteligencia y al país al que pertenecen… Un mural estremecedor. Por cierto, el subtítulo del libro (Los vascos en los servicios de inteligencia de EEUU) es más para justificar la publicación en la editorial (Txalaparta, editorial que no conocía especializada en libros sobre el País Vasco) que realidad. Al final hay un capítulo donde se habla un poco más de este tema pero el centro del libro es el esclarecimiento, basándose en los datos de investigación, del caso Galíndez y qué papel jugaron los demás agentes de la trama.

Investigando acerca de este libro me encontré con una grata sorpresa. El gran Manuel Vázquez Montalbán hizo una novela basándose en esta historia que más tarde fue llevada al cine. A continuación os dejo el tráiler de la peli. Ya sea a través del libro, la novela o la peli recomiendo encarecidamente que leáis sobre esta interesantísima historia y que nos pone en alerta acerca de los excesos de poder contra los que nada pueden hacer los ciudadanos.

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El arte de la guerra de Sun Tzu

Uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de todo el mundo son los guerreros de terracota que se pueden ver a las afueras de Xian. Estas más de 7000 figuras personalizadas (no hay dos iguales) “vigilaban” el mausoleo del primer emperador de China, Qin Shi Huang, aterrador gobernante que consiguió unificar por primera vez todo el país bajo un sólo reino. Hace unos años llevaron a España algunas de las estatuas pero la verdad es que el sentimiento que se experimenta cuando uno entra en el angar donde está el grueso del ejército y se enfrenta a esta hueste fantasmal es abrumador. Pues bien, estos guerreros nos sirven hoy de introducción a uno de los libros más antiguos del mundo, un volumen que ha influido en grandes mentes y que aún hoy sigue teniendo vigencia: hamblamos de El arte de la guerra de Sun Tzu.

La figura de Sun Tzu (también conocido como Sun Wu o Sunzi) se desdibuja con su leyenda. Para algunos fue un genial general del reino de Wu. Para otros Sun Tzu realmente nunca llegó a existir. Los historiadores actuales creen que Sun Tzu existió realmente y colocan su nacimiento en torno al año 544 y su muerte sobre el 496, antes de Cristo por su puesto. De ser ciertas estas fechas Sun Tzu fue un coetáneo, paradójicamente, de Confucio, el gran maestro de ideas pacifistas. En la época que le tocó a vivir a Sun Tzu China no era un reino unificado, sino que estaba formado por diferentes reinos en continuas disputas. De hecho el propio reino de Wu gozó de cierto predominio en la época de Sun Tzu, pero pronto pasaría a la historia al ser derrotado por uno de sus reinos vecinos. A Europa el libro llega vía el jesuita francés Joseph Amiot en 1782. De todas formas el volumen que actualmente se conserva está probablemente alterado, lo cual es normal en este tipo de documentos tan antiguos.
Lo supremo en el arte de la guerra consiste en someter al enemigo sin entablar batalla.

¿Pero qué es exactamente El arte de la guerra? Pues ni más ni menos que un tratado sobre la guerra. En este libro Sun Tzu pone en negro sobre blanco las ideas que deben guiar a los gobernantes y generales a la hora de formas un ejército y de cómo administrarlo de forma eficaz. Desde este punto de vista Sun Tzu no es otra cosa que un tecnócrata. Basándose en un gran sentido común y sus conocimientos profundos en esta materia Sun Tzu va desgranando los diferentes elementos que él considera necesarios para que un ejército se dirija de forma correcta y por lo tanto alcance sus objetivos militares. El manual se divide en 13 capítulos en los que el autor desarrolla los diferentes elementos de la guerra. El índice de los capítulos son los siguientes:

Aproximaciones
La dirección de la guerra
La estrategia ofensiva
Disposiciones
Energía
Puntos débiles y puntos fuertes
Maniobra
Las nueve variables
Marchas
El terreno
Las nueve clases de terreno
Ataque de fuego
Sobre el uso de espías

Pero el tratado de Sun Tzu no es sólo un tratado militar, o al menos no en un sentido estricto. Sun Tzu era un filósofo, un observador del hombre, por lo que las enseñanzas que se derivan del libro van más allá de lo militar. Es decir, podemos usar el libro para cualquier faceta de la vida, cualquier empresa que queramos acomenter, desde nuestra vida laboral hasta la personal. No es un libro cínico ni vomitivo desde el punto de vista ético, como podría ser El príncipe de Maquiavelo. Al igual que el Tao te kin es un libro de conocimiento personal.

La filosofía oriental, al contrario que la occidental, se basa en la dualidad integrada. Mientras nosotros tendemos a posiciones antagónicas (bien/mal, amigo/enemigo, etc), en el mundo oriental integran en uno estos conceptos aparentemente contrarios. Como se suele decir en el ámbito popular no es más que las dos caras de una misma moneda, no son elementos antagónicos sinos complementarios. Esta unión de contrarios en uno hace que su visión del mundo sea menos maniquea y más integradora. Por eso Sun Tzu no es una persona sanguinaria y aunque, profesionalmente hablando, es una persona de guerra, no deja lugar a dudas de que el recurso a esta forma de solventar un conflicto debe ser la última en usarse. De hecho, en una de sus maximas más repetidas, Sun Tzu dice que la suprema maestría en la guerra es derrotar a alguien sin necesidad de entablar batalla. Tambien en otro momento Sun Tzu dice que las guerras no son deseables desde un punto de vista económico. Claro, que si hubiera vivido en nuestros días posiblemente su opinión a lo mejor sería bastante diferente… Incluso cuando se refiere a los soldados capturados del ejército enemigo o la toma de una ciudad, Sun Tzu siempre dice que nos mostremos de forma compasiva y nunca busquemos más sangre de la necesaria. No es sabio ni desde el punto de vista económico ni desde el punto de vista estratégico. Y no sirve de nada destruir una ciudad que puede usarse en nuestro beneficio.

En el fondo un guerra supone un conflicto. Y nosotros tenemos conflictos a diario, en particular con otras personas a nuestro alrededor. Por eso el libro tiene una gran vigencia en la vida diaria y es beneficiosa su lectura para todo el mundo. No es necesario que nos llevemos mal con añguien para tener un conflicto. Puede ser, por ejemplo, un compañero de trabajo con el cual mantenemos una buena relación y sin embargo diferimos en el modo de enfocar un determindao asunto. Si ponemos en práctica las enseñanzas que Sun Tzu va describiendo en el libro (lógicamente sin olvidar que estamos en la oficina y no en el campo de batalla) pues tendremos más posibilidades de salirnos con la nuestra. Asimismo también podemos usar sus consejos cuando tenemos que enfrentarnos a un problema personal y no sabemos cómo enfrentarnos a él.

Son muchas las diferentes perlas que nos deja Sun Tzu en su libro. Aquí os dejo un par que siempre me han gustado por su sencillez y por la multitud de situaciones donde las podemos aplicar:

Asegurarnos la posibilidad de no caer en la derrota yace en nuestras propias manos, pero la oportunidad de derrotar al contrario nos es dada por nuestro propio enemigo

Quienquiera que llegue primero al campo de batalla y espere la llegada del enemigo estará fresco para el combate; quienquiera que sea segundo en el campo de batalla y tenga que apresurarse para entrar en combate llegará exausto.

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Todo bajo el cielo de Matilde Asensi

En estos momentos me encuentro de viaje por China. Hay que empezar el año con buen pie. Por eso este post y el siguiente van a estar relacionados con este país milenario. El primero de los libros de este mini ciclo chinesco es Todo bajo el cielo, de la escritora Matilde Asensi.

Poca presentación necesita Matilde Asensi. Alicantina de nacimiento, Asensi es una de las escritoras españolas con más ventas de nuestro país. Ha conseguido dar el salto tambien al extranjero donde sus novelas gozan de buena salud.Su género por excelencia es la novela histórica. Precisamente este libro también pertenece a este género y con esta ya llevamos tres novelas históricas seguidas en el blog. Pero la próxima semana ya cambiaremos de tercio con algo muy diferente y especial…

La novela está ambientada en la China de la primera mitad del siglo XX, justo después de la gran guerra. Es un periodo clave dentro de la historia del país. Por un lado tenemos las potencias extranjeras saqueando el país a sus anchas. En el otro tenemos al famoso último emperador que ya no es más que una marioneta entre los extranjeros y el Kuomitang, el Partido Nacionalista Chino, que lidera realmente el país. Creciendo y patente se encuentra el partido comunista chino. Y por último tenemos grupúsculos semi independientes locales, bandas de matones urbanas y malas artes de los vecinos japoneses…

En medio de esta melange, de repente aparece Elvira. Llega a Shangai junto a su sobrina Fernanda de la que se ha tenido que hacerse cargo por la muerte de sus progenitores. El motivo de su viaje desde París, donde reside Elvira, a Shangai es la repentina muerte de Rémy, su marido. Al llegar, Elvira se encuentra con un mundo totalmente diferente al suyo y donde las apariencias esconden grandes misterios que tendrá que resolver.

Para narrar la novela Asensi decide recurrir a la primera persona. Es la propia Elvira la que nos contará la historia de cabo a rabo rememorando sus hazañas y encuentros en China. Aunque la narración está bien llevada y es verosímil, siempre es un poco fastidioso saber desde el minuto 0 que el protagonista de la novela no muere (y más en estas novelas de aventuras y misterios). Entiéndase esto bien: no digo que la novela falle porque el prota no muere sino porque se quita la duda de si ese personaje sobrevivirá o no hasta el final. Aunque bien es cierto que, tal y como está concebida la historia, el foco de tensión no son tanto los personajes sino el objeto del misterio a desentrañar.

Pero el libro no es solo una novela de aventuras. Me atrevería a decir que es, sobre todo, una guía de introducción excelente a la milenaria y riquísima cultura China. La labor de documentación llevada a cabo por Asensi es excepcional. Y también es el ritmo por el cual va introduciendo estos pasajes más eruditos. El resultado final, lejos de caer en la pedantería, es una magnífica divulgación de los pilares ideológicos y culturales de este país. El taoísmo, el feng shui, la meditación, el confucianismo… Todo se desgrana y explica de una forma apta para todos los públicos.

En la novela también asistimos a choques de diferentes mundos. El más obvio es el choque entre el mundo oriental con el occidental. Pero no es ni el único ni el primero en aparecer. Por ejemplo Elvira representa el mundo más liberal y deshinibido de la Europa de la época, en cierto modo una bohemia. A ella le toca lidiar con su sobrina, recién salida de una España castiza y cochambrosa que no entiende la manera de actuar de su tía. También asistimos al choque entre hombres y mujeres, entre facciones políticas antagónicas o entre el mundo laico con el religioso. Todos se mezclan e influyen como un medido cocktail.

En la parte negativa de la balanza sólo un par de cosillas. La peor es la parte final del libro (que no de la historia). Me parece un pegote del cual se podía haber prescindido tranquilamente. Al no aportar nada, desde mi punto de vista, resta. También algunos diálogos y giros en la historia son un poco forzados, pero en honor a la verdad son los menos.

En fin, un libro bastante bueno y especialmente recomendado para aquellos en la cultura China. Especialmente recomendable para aquellos que vayan a viajar a este país. Como última curiosidad el título Todo bajo el sol responde a la expresiónTianxia que es una de las formas de referirse a China. Y sí, esto también está explicado en el libro. Si os pica la curiosidad el libro os recomiendo que le deis un ojo a la web oficial del libro (que tiene entre otras cosas la posibilidad de descarga del comienzo). En resumen, un buen libro de Matilde Asensi.